Hay dos Iberias: la de la costa, fotogénica y saturada, y la del interior, que nadie fotografía porque no hay drone que la explique. Esta ruta es la segunda. De Madrid al Douro, cruzando Extremadura, el Alentejo, el Beira y volviendo por Salamanca. Ocho días, 1.250 km, dos países del mismo tamaño que hacen la misma comida de formas distintas.

La mesa puesta
Ocho días, dos países Schengen, cero fronteras reales. Madrid de arranque porque casi todo el mundo vuela a Barajas, y circular dorada final Cáceres-Elvas-Évora-Coimbra-Porto-Douro-Salamanca-Madrid. Es un bucle lento, pensado para ver la piedra dorada (Cáceres, Trujillo, Elvas, Évora, Salamanca) y luego el verde del Douro. Ni una playa, ni una capital principal excepto Porto.
Mapa mental
Dos idiomas, dos monedas (bueno, una), dos maneras de hacer bacalao, dos maneras de hacer un buñuelo, y una sola meseta que entiende todo esto sin mapa.
El menú de los días
El viaje tiene dos mitades claras. Los primeros cuatro días son meseta extremeña y Alentejo — piedra dorada, aceite, cordero, pueblos vacíos. Los siguientes cuatro son Douro verde, Porto y vuelta por Salamanca. Hay un puente lógico entre los dos: Coimbra, que no es ni una cosa ni la otra, y por eso merece una noche aunque sea corta.
Los dos momentos que no se olvidan — y esto lo decimos después de haber repetido el viaje tres veces — son la plaza de Cáceres al anochecer (sin turistas, sin música, solo el reloj y dos gatos) y la N-222 de Peso da Régua a Pinhão, que Avis declaró en 2013 la mejor carretera del mundo y que, por una vez, la propaganda no mentía. Dos horas para 25 km porque no puedes no parar a cada curva.
Cruzar la frontera
No hay frontera. Pasas de Elvas a Badajoz sin darte cuenta, salvo por la hora que cambia en el móvil. Es la frontera más aburrida de Europa y eso es precisamente su gracia: te recuerda que Iberia era algo antes de los Estados. La única cosa a vigilar son los peajes electrónicos portugueses, que leen la matrícula sin cabinas. La A22 del Algarve es 100 % electrónica. En este viaje tocamos A1 y A25, ambas con tramos electrónicos. Pide el Via Verde al alquilar (5-6 €/día) — o prepárate a que el rent-a-car te cargue los peajes con 25-35 € de recargo administrativo cuando vuelvas a casa.
Bajo el tapete
El one-way Madrid→Porto es posible pero tiene recargo 80-120 €. Para una ruta-bucle como ésta, no compensa: volver a Madrid en coche ocupa medio día y te regala Salamanca, que es mejor final que un vuelo de vuelta desde OPO. La lógica del viaje es precisamente el círculo.
Si tienes más tiempo, o menos
Con dos días más, Lisboa se añade después de Évora. Con dos días menos, saltas Alentejo y vas de Cáceres directo a Coimbra — pierdes lo más blanco del viaje pero ganas Porto entero.
Lo que no hay que hacer
Meterte en la A-5 directa a Badajoz sin pararte en Cáceres. Comer en la Ribeira de Porto en un sitio con menú en cinco idiomas. Hacer el Douro en una excursión de un día desde Porto. Reservar en Alfama/Ribera sin comprobar cómo se accede en coche.
A quién le sirve
Si vienes desde Madrid y quieres empezar por el sur, Andalucía en siete días es la continuación natural antes de cruzar a Portugal. Para profundizar en Portugal, Douro y Porto y Alentejo lento cubren cada mitad del país con más detalle. Para papeles y peajes, la guía de alquiler en Portugal explica el tema de Via Verde y multas de tránsito.