Se come, se descansa, se conduce. En ese orden.
Italia · Ruta IV

Puglia en 7 días — Ruta en coche de Bari a Gallipoli

La mesa puesta

Distancia 620 km
Días 7
Dificultad fácil
Salida Bari (BRI)
Llegada Gallipoli (—)
Mejor época mayo · octubre

El menú de los días

7 servicios
I

Llegada a Bari y la ciudad vieja

Bari BRI → Bari centro · 10 km · 25 min
Dónde comer Al Pescatore, Piazza Federico II di Svevia 4, Bari — orecchiette con cime di rapa 12 €
Dónde dormir B&B Murattiano, 95 €/noche (cerca del puerto, con parking)
Qué mirar Basilica di San Nicola (donde descansan las reliquias de San Nicolás, traídas de Myra en 1087)
ZTL Bari tiene ZTL en Bari Vecchia. Aparca en Largo Giannella o Parking Comunale (2 €/h) y entra a pie
II

Alberobello y los trulli

Bari → Polignano → Alberobello · 75 km · 1h 30 min
Dónde comer Trattoria Amatulli, Alberobello — fave e cicoria 10 €, trattoria familiar
Dónde dormir Trullidea, Alberobello, 145 €/noche (duermes dentro de un trullo de verdad)
Qué mirar Polignano a Mare al mediodía — la Lama Monachile desde el puente, aperitivo en un café con vista
Tejados cónicos de piedra de los trulli de Alberobello bajo sol mediterráneo
Los trulli de Alberobello vistos desde el mirador del Rione Aia Piccola. Sí, se vive dentro.
III

Valle d'Itria — Locorotondo, Martina Franca, Cisternino

Alberobello → Locorotondo → Martina Franca → Cisternino · 40 km · 1h 30 min
Dónde comer Braceria I Macellai, Cisternino — bombette di carne (rollitos de cerdo rellenos), 3 €/pieza, se pide en el mostrador
Dónde dormir segunda noche en Alberobello o Masseria cercana (80-150 €/noche)
Qué mirar Locorotondo al atardecer — uno de los Borghi più belli d'Italia, todo círculo y cal blanca
Masseria El valle está lleno de masserías convertidas en hotel rural. Masseria Torre Coccaro o Il Frantoio si puedes permitírtelo
IV

Ostuni la ciudad blanca

Alberobello → Ostuni → Lecce · 110 km · 2h
Dónde comer Osteria del Tempo Perso, Ostuni, Via Tanzarella Vitale 47 — tagliatelle alla manfredina 14 €, reservar
Dónde dormir Suite Hotel Santa Chiara, Lecce, 135 €/noche
Qué mirar Ostuni desde la SP16 a la hora azul — el casco blanco parece una escultura
ZTL Lecce tiene ZTL en el casco barroco. Aparcamiento Parking Carducci (3 €/h, 18 €/día) a cinco minutos a pie
V

Lecce, la Florencia del sur

a pie en Lecce · 0 km · 0
Dónde comer Alle due Corti, Lecce, Corte dei Giugni 1 — ciceri e tria (garbanzos con pasta frita) 11 €
Dónde dormir segunda noche en Lecce
Qué mirar la Basílica di Santa Croce (1549-1646), cima del barroco leccese — fachada tallada en piedra caliza local como un encaje
Fachada barroca de la Basílica de Santa Croce en Lecce con tallado detallado en piedra caliza dorada
La fachada de Santa Croce en Lecce. Un siglo de canteros para que la vieras en una tarde.
VI

Otranto y la costa adriática

Lecce → Otranto → Santa Maria di Leuca → Gallipoli · 150 km · 3h 30 min
Dónde comer L'Altro Baffo, Otranto — fritto misto 18 €, terraza sobre el puerto
Dónde dormir Palazzo del Corso, Gallipoli, 140 €/noche (palacio del siglo XVIII en el casco antiguo isla)
Qué mirar el mosaico del suelo de la catedral de Otranto (siglo XII), 16 metros de árbol de la vida bíblico en piedrecitas
Carretera SS16 de Lecce a Otranto, luego SP358 costera hasta Leuca. La costa adriática del Salento no se ve desde autopista, se ve desde carretera secundaria
VII

Gallipoli y vuelta a Bari

Gallipoli → Bari BRI · 200 km · 2h 30 min
Dónde comer almuerzo en La Puritate, Gallipoli, Via Sant'Elia 18 — crudité di mare 22 €
Dónde dormir vuelo de vuelta
Qué mirar paseo matinal por la isla vieja de Gallipoli, baño rápido en la Spiaggia della Purità
Devolución Vuelta por SS101 y A14, 200 km, 2h 30. Devuelve en Bari BRI. Algunas agencias dejan devolver en Brindisi con recargo

Puglia es la ruta italiana que le recomendamos a quien ya hizo Toscana hace años y quiere entender por qué los italianos del norte — los mismos que desprecian a medio país — se reservan el sur para sus vacaciones reales. Es plana, es llana, está llena de pueblos blancos encalados hasta las cornisas, come orecchiette hechas a mano por señoras en la calle, y tiene una costa adriática con aguas que, francamente, rivalizan con las que la publicidad atribuye a las islas griegas. No hay serpentín, no hay paso alpino, no hay mafia de los ZTL comparable a la de Florencia (aunque los hay, ojo). Es la ruta italiana más fácil de conducir después de la Toscana y la más barata de las cuatro.

Siete días, 620 km, circular con salida y vuelta a Bari. Mayo o finales de septiembre si puedes elegir — las dos primeras quincenas de agosto son el único tiempo que hay que evitar.

Puglia en 7 días

Imagen del viaje

La mesa puesta

Bari como entrada (el aeropuerto BRI tiene vuelos baratos desde España y Brindisi BDS como alternativa), Alberobello como base del valle d’Itria, Lecce como base del Salento barroco, Gallipoli para cerrar en el jónico. Cuatro bases, seis noches reales más una de vuelo. El recorrido no es circular geométrico — baja del norte (Bari) al sur (Leuca) y vuelve subiendo la costa jónica a la salida.

Mapa mental

La Puglia se come y se conduce en este orden: orecchiette al mediodía, siesta larga, paseo al atardecer por una piazza encalada, cena con vino primitivo, y sólo después decides qué pueblo quieres ver mañana.

El menú de los días

Los dos primeros días son Bari y el salto al Valle d’Itria (los trulli). El tercero es Valle d’Itria entero. El cuarto es el traslado a Lecce pasando por Ostuni. El quinto es Lecce. El sexto es toda la costa del Salento. El séptimo es Gallipoli y vuelta.

Día I — Llegada a Bari y la ciudad vieja

Aterrizas en Bari Karol Wojtyła (BRI), recoges el coche, son diez minutos al centro por la SS16. Aparcas en Parking Comunale o Largo Giannella (2 €/h), fuera de la ZTL de Bari Vecchia. Checkin en el B&B Murattiano — alojamientos de barrio en la zona del Borgo Murattiano, limpios y económicos, muy cerca del puerto viejo.

Bari Vecchia — el centro histórico, también llamado Barivecchia — es un laberinto de callejones medievales encalados con la Basílica di San Nicola en el corazón. San Nicolás — sí, el mismo del que los alemanes hicieron Santa Claus — es el patrón real de Bari y sus reliquias descansan aquí desde 1087, cuando un grupo de marineros bareses las “rescataron” (léase: robaron) de la entonces ocupada ciudad turca de Myra. La basílica es románica pura, del siglo XI, con la cripta como lugar de peregrinación ortodoxa activa. Entra libre, merece los 20 minutos.

Paseo por Strada delle Orecchiette — la calle donde las señoras de Bari siguen haciendo las orecchiette a mano en mesitas fuera de su casa, las ponen a secar, y te las venden. Son 5 €/kilo y son 10 veces mejores que cualquier pasta industrial. Cena en Al Pescatore, en la piazza del Castello Svevo: orecchiette con cime di rapa (la pasta clásica de Bari, con grelos amargos y anchoas) por 12 €.

Día II — Alberobello y los trulli

Salida temprana de Bari por la SS16 sur hacia Polignano a Mare. Son 35 km, 40 minutos. Polignano es un pueblo colgado sobre acantilados del adriático, con la famosa cala Lama Monachile en el centro — la playa entre dos paredes de roca, con el puente viejo al fondo. Llega antes de las 11 para encontrar parking (1,50 €/h en el Parcheggio Via Sagarriga Visconti). Dos horas bastan: paseo por el centro viejo con sus balcones poéticos (hay versos de Domenico Modugno y otros escritos en las paredes), café con vista al mar en el Grotta Palazzese si tienes suerte de pillar mesa, y de vuelta al coche.

De Polignano, 40 km por la SS172 y SP237 hasta Alberobello. Son cuarenta minutos más. Llegas a mediodía, calor, dejas las maletas en el hotel y empiezas el paseo cuando baja el sol a las 16-17:00.

Los trulli son construcciones de piedra seca con techos cónicos, inventadas en esta parte de Puglia como vivienda fiscalmente desmontable (historia larga — tenían que poder tirarse abajo sin argamasa cuando llegaba el inspector del reino). Alberobello es el único pueblo del mundo enteramente construido en trulli — 1.500 conos en dos barrios, el Rione Monti (más turístico) y el Rione Aia Piccola (más vivido, aún habitado por familias locales). Cena en Trattoria Amatulli: fave e cicoria (puré de habas con achicoria salteada, el plato campesino por excelencia), 10 €, vino primitivo del Salento, 4 €/copa.

Dormir dentro de un trullo es una experiencia que se puede hacer una vez en la vida: Trullidea tiene una docena convertidos en habitaciones, 145 €/noche, todos con cúpula original y cisterna antigua debajo. No es lujoso pero es auténtico.

Día III — Valle d’Itria a fondo

Día corto en kilómetros (40 km reales) y largo en paradas. El Valle d’Itria es la llanura ondulada entre Alberobello, Locorotondo, Martina Franca y Cisternino — cuatro pueblos encalados a diez minutos en coche unos de otros, cada uno con su acento y su plato.

  • Locorotondo (literalmente “lugar redondo”): como su nombre dice, planta circular perfecta, todo casas blancas alineadas en círculos concéntricos. Uno de los pueblos “más bellos de Italia” oficiales. Paseas una hora.
  • Martina Franca: el más barroco de los cuatro, con la Basílica di San Martino y el palacio Ducale. Cerca de mediodía.
  • Cisternino: el pueblo de las bombette. Aquí la tradición es entrar en una braceria (asador-carnicería), elegir la carne del mostrador — bombette (rollitos de cerdo con queso dentro), salchichas, chuletas — y te las asan al momento mientras te tomas una cerveza. Braceria I Macellai es la referencia. Comes en sus mesas al aire libre por 15-20 € por persona con vino.

Por la tarde, vuelta a Alberobello o traslado a una masseria del valle — antiguas granjas fortificadas del XV-XIX convertidas en hoteles rurales, rodeadas de olivares milenarios, con piscina y cocina de km 0. Masseria Torre Coccaro (cara, 300 €+/noche) o Il Frantoio (histórica, 200 €+/noche) son las referencias; Masseria Alchimia o Borgo Canonica son opciones por debajo de 150 €/noche. Es la experiencia que convierte el viaje a Puglia en algo distinto al resto.

Día IV — Ostuni la ciudad blanca

Salida del valle hacia Ostuni, 35 km por la SP17. Ostuni — apodada la Città Bianca — es un casco histórico encalado construido sobre una colina a 218 m, visible desde la SP16 (la carretera costera) a 10 km de distancia como una bola de nieve en la llanura de olivos. Llega a última hora de la mañana.

Aparca en el Largo Santissima Trinità fuera de las murallas (1,50 €/h) y sube al casco a pie. La ciudad se recorre en dos horas bien: Piazza della Libertà con la columna de Sant’Oronzo, la Catedral con su fachada gótico-renacentista del XV, las callejuelas blancas del casco medieval. Comida en Osteria del Tempo Perso — una trattoria dentro de una cueva antigua, tagliatelle alla manfredina con tomate fresco y anchoas, 14 €. Reserva un día antes.

Tarde: 85 km por la SS16 hacia el sur hasta Lecce. Llegas a media tarde. Aparcas en Parking Carducci (fuera de la ZTL) y caminas al hotel. Checkin y primer paseo nocturno por el centro histórico para ver las iglesias barrocas iluminadas — Santa Croce primero, la fachada más trabajada de Italia barroca meridional.

Día V — Lecce, la Florencia del sur

Día entero a pie en Lecce. La ciudad barroca más extraordinaria del sur, comparada a veces con una “Florencia del Barroco”. La piedra local es una caliza dorada especialmente blanda cuando se extrae — se talla como mantequilla y se endurece al aire — lo que permitió a los canteros locales del XVI-XVII producir una densidad de detalle escultórico por metro cuadrado que no tiene ningún otro sitio de Europa.

Las visitas clave:

  • Basílica di Santa Croce (gratis el exterior, 2 € el interior). La fachada tardó 150 años (1549-1695) y tiene tal cantidad de figuras, animales, monstruos y vegetales tallados que los historiadores siguen catalogándola. Estudia la fachada veinte minutos reales.
  • Piazza del Duomo. Una plaza cerrada, con acceso por un solo arco, en cuyo centro están el Duomo, el Campanile (72 m) y el Palazzo Vescovile. Los tres forman un conjunto único.
  • Anfiteatro Romano en Piazza Sant’Oronzo. Descubierto en 1901 al derribar edificios, mitad visible. Romano del II d.C.
  • San Matteo, Santa Chiara, Sant’Irene: tres iglesias barrocas menos conocidas pero casi igual de espectaculares que Santa Croce.

Comida en Alle due Corti: ciceri e tria (el plato leccese por excelencia, pasta frita con garbanzos), 11 €, vino primitivo 4 €/copa. Cena en alguna puccia (pan relleno tipo panini pero específico del Salento) o en una pizzería del barrio — Lecce cena fácil y barato. Segunda noche en Lecce.

Día VI — Otranto y la costa adriática

Día largo de costa. Arranque temprano de Lecce por la SS16 hacia el este (40 km, 45 min) hasta Otranto. Ciudad fortificada en el punto más oriental de Italia — desde la muralla ves literalmente Albania, 80 km al otro lado del estrecho.

Otranto tiene dos razones para visitarla: una es el castillo aragonés (siglo XV, 7 €) y la otra, más importante, es el mosaico del suelo de la catedral (siglo XII, gratis). Un árbol de la vida bíblico en piedrecitas, 16 metros de largo, con escenas del Antiguo Testamento, del Juicio Final, del zodíaco y del Rey Arturo — lo hizo un monje llamado Pantaleone entre 1163 y 1165. Es uno de los mosaicos medievales más importantes de Europa y apenas lo menciona la mitad de las guías. Veinte minutos de reverencia callada.

Comida en L’Altro Baffo, al borde del puerto — fritto misto 18 €, pescado fresco del día. Por la tarde, SP358 costera hacia el sur: Porto Badisco (cala con grutas neolíticas), Santa Cesarea Terme (palacios orientalistas del XIX), Castro (castillo aragonés sobre acantilado), Santa Maria di Leuca — el punto más al sureste de la península italiana, donde el adriático se encuentra con el jónico literalmente, con un faro del siglo XIX en el borde.

De Leuca, 50 km por la SS274 al oeste hasta Gallipoli por la costa jónica. Llegas al anochecer. Checkin en el Palazzo del Corso, en el casco histórico de la isla — un palacio del siglo XVIII con diez habitaciones, 140 €/noche. Cena en el puerto viejo.

Día VII — Gallipoli y vuelta a Bari

Última mañana de viaje. Gallipoli significa “ciudad bella” en griego (kalè polis) y es, literalmente, una isla — el casco antiguo está sobre una isla conectada a tierra firme por un puente. Paseo matinal por las callejuelas del casco, la Catedral de Sant’Agata (fachada barroca leccese), el Castello Angioino en el puerto, la Spiaggia della Purità — una playita urbana dentro de las murallas.

Almuerzo en La Puritate, cerca de la playa — crudité di mare (crudo de mariscos), 22 €, vino blanco del Salento. Y vuelta a Bari: 200 km por la SS101 hasta Lecce, luego A14 hasta Bari, 2h 30 limpias. Devuelves el coche en BRI, vuelo al atardecer.

Bajo el tapete

Puglia es la ruta italiana más barata de las cuatro y la más fácil logísticamente. Los ZTL son manejables y los parkings son baratos.

Si tienes más tiempo, o menos

Tres variantes según tu calendario.

Lo que no hay que hacer

Los errores típicos de Puglia tienen que ver más con el calendario (agosto) y con no entender las distancias del Salento que con nada técnico.

Bajo el tapete

Alquiler y logística — lo que no se ve en el mantel

  • Categoría. Utilitario B/C. Fiat Panda, Citroën C3. Las carreteras del Salento son llanas y fáciles
  • Gasolina. Unos 80 € los 620 km en gasóleo. Las gasolineras del interior cierran a las 13:00 los domingos — llena el sábado
  • ZTL. Bari Vecchia, Alberobello (centro monumental), Ostuni casco, Lecce casco barroco. Siempre aparca fuera
  • Peajes. Unos 8 € entre A14 de vuelta. Las carreteras internas de Puglia son gratuitas y en buen estado
  • Seguro. Todo riesgo con franquicia cero. El riesgo principal son las callejuelas estrechas de los pueblos blancos, rozaduras frecuentes
  • Recogida. Bari Karol Wojtyła (BRI), 10 km al oeste del centro. Alternativa: Brindisi BDS si tu vuelo lo permite
  • Devolución. Bari BRI. Desde Gallipoli son 200 km por la SS101 y A14, 2h 30. Algunas agencias permiten devolver en Brindisi sin recargo

Si tienes más tiempo, o menos

Tres variaciones probadas

+ 2 días

Añadir Matera y Gargano

Un día para **Matera** (en Basilicata, a 65 km de Bari) con los *Sassi*, las casas-cueva habitadas desde la prehistoria — es probablemente el pueblo más extraordinario del sur italiano. Y un día opcional al final para el **Promontorio del Gargano** (Vieste, la Foresta Umbra), el 'espolón' del talón italiano — paisaje más salvaje, menos visitado.

− 1 día

Saltarse el Valle d'Itria

Ir directo de Alberobello a Ostuni y Lecce sin hacer noche en el valle. Pierdes Locorotondo y las *bombette* de Cisternino (ambas serias) pero ganas una noche más en Lecce, que lo merece.

Al revés

Aterrizar en Brindisi

Si vuelas a Brindisi BDS (hay vuelos low-cost desde España) puedes hacer la ruta al revés o en sentido cambiado — empezar por Lecce, subir por el Valle d'Itria a Alberobello, y cerrar en Bari. Funciona igual. Brindisi aeropuerto es más pequeño y más rápido que Bari.

Lo que no hay que hacer

  • No reserves hotel con coche incluido dentro del casco histórico de Bari Vecchia. Las callejuelas son para caminar. Aparca fuera y entra a pie.
  • No intentes ver Matera 'de paso' desde Puglia en media jornada. Matera es un día entero mínimo, con su propia estructura. Si no le puedes dedicar un día, déjala para otro viaje.
  • No te creas que Lecce barroca se ve en dos horas. Son al menos una tarde completa, idealmente dos, para encontrar todas las iglesias-joya (Santa Croce, San Matteo, Santa Chiara, Sant'Irene).
  • No vayas a la costa del Salento en la segunda quincena de agosto. Los italianos del norte hacen masa y los precios se multiplican por dos. Mayo, junio, septiembre u octubre.
  • No pidas *cappuccino* después de las 11 de la mañana. En el sur más que en ningún otro sitio de Italia, es cosa de extranjeros. Espresso o *caffè leccese* (con hielo y leche de almendra) a partir de mediodía.

De la misma casa

Firmado por la redacción Revisado · 2026-03 RV-IT-04